4 Colores Insights Discovery® para Comprender la Personalidad

Qué significa cada una de las cuatro energías cromáticas, de dónde salen, cómo se ven en un mal día y por qué nadie «es» de un color.

El lenguaje de cuatro colores de Insights Discovery® se aprende en veinte minutos y se sigue usando años después. Esa es su virtud entera: pone palabras sencillas y compartidas a algo complejo —la personalidad— sin convertir a nadie en un diagnóstico. Se aprende deprisa, se recuerda sin esfuerzo y sirve para hablar de diferencias sin que nadie se sienta juzgado.

Este artículo explica qué hay detrás de los cuatro colores, y también dónde está el malentendido que los estropea.

Las cuatro energías cromáticas

En Insights Discovery® los colores se llaman energías cromáticas. Empezamos asociando cinco palabras a cada una:

Puesto en una rueda, que es como se representa siempre:

Las cuatro energías cromáticas de Insights Discovery: Azul Mar, Rojo Fuego, Verde Tierra y Amarillo Sol precisoformal analíticoprudentemetódico comprensivoconciliador tolerantepacientesensible audazdirecto resueltodecididocompetitivo comunicativoespontáneo entusiastaexpresivosociable AZUL MAR ROJO FUEGO VERDE TIERRA AMARILLO SOL

Un retrato algo más largo de cada una, con las palabras del material oficial:

Rojo Fuego. Decidida y concentrada en los resultados, se muestra como una fuerte determinación que influye en las interacciones de una persona con quienes la rodean.

Amarillo Sol. Irradiando optimismo y propiciando la participación, las personas en que predomina esta energía tienden a valorar la compañía de los demás y el deseo de implicarse.

Verde Tierra. Las personas en las que predomina esta energía ven el mundo a través de lo que valoran y de lo que es importante para ellas, y a menudo buscan armonía y relaciones más significativas.

Azul Mar. Con su deseo de conocer y comprender el mundo que las rodea, las personas con esta energía buscan que la información sea precisa y completa antes de tomar una decisión.

De dónde salen los cuatro colores

Los cuatro colores tienen una construcción exacta. Cada energía cromática es la combinación de dos preferencias psicológicas de Jung:

Dos ejes, cuatro cuadrantes:

Pensamiento Sentimiento
Extraversión Rojo Fuego Amarillo Sol
Introversión Azul Mar Verde Tierra

De ahí sale toda la geometría del modelo, y merece la pena entenderla porque explica las relaciones entre los colores:

Donde dice opuestas, conviene leer también complementarias. Los puntos fuertes de una energía son justamente lo que le falta a su opuesta. Por eso un equipo con las cuatro funciona mejor que un equipo de clones, aunque discuta más.

La tercera distinción de Jung, sensorial o intuitivo, no entra en esta rueda: se combina con cualquiera de los cuatro colores.

El lenguaje no tiene techo

Empezamos por asociar unas pocas características a cada energía. Después vamos sumando más, y más. Al final se puede «colorear» casi cualquier cosa: una frase en una reunión, la estructura de un correo, la objeción de un cliente, la forma en que alguien se calla cuando no está de acuerdo.

Ese es el potencial real del lenguaje de cuatro colores: se entra por cinco palabras y se sale con un mapa.

Las cuatro energías en un mal día

Habrás notado que todas las características de arriba son deseables. No siempre somos así.

En Insights Discovery® decimos que esas palabras describen a una persona «en un buen día». Estas son las mismas cuatro energías en un mal día:

Cada palabra de esta lista es una de las cualidades de arriba llevada demasiado lejos. La determinación estirada se vuelve dominación. La prudencia estirada se vuelve indecisión. El entusiasmo estirado se vuelve precipitación. La paciencia estirada se vuelve pasividad.

Quién ve el mal día, y por qué

Este es el detalle que casi nunca se cuenta, y es el que hace útil la lista de arriba.

Estas características las señala siempre alguien que no comparte esa preferencia. Lo que la otra persona comparte contigo se vuelve invisible: te parece normal, porque es lo que tú harías. Lo que se te hace visible —y molesto— es el comportamiento que sale de la preferencia que no tienes.

Se ve muy bien con el mecanismo delante:

La consecuencia práctica es incómoda y liberadora a la vez: el «mal día» que ves en otra persona te está diciendo, sobre todo, dónde está tu propia preferencia.

Nadie es de un color

Es cierto que tienes cierta preferencia por una de las cuatro energías. Es tu energía dominante y es la que más te caracteriza. Pero:

Todas las personas tenemos y usamos las cuatro energías cromáticas. Es tu combinación concreta de las cuatro —cuánto de cada una, y en qué orden— lo que hace de ti alguien único.

Por eso en Insights Discovery® no existen «los azules» ni «una persona amarilla». Se dice que alguien tiene preferencia por la energía Amarillo Sol. Es una diferencia de una frase y cambia por completo lo que se está diciendo: hablamos de lo que prefiere, no de lo que es.

Y una advertencia de uso, porque este lenguaje se comparte fácil y se usa mal con la misma facilidad: sirve para entenderse, no para clasificar a nadie. Insights Discovery® describe estilos, no mide capacidades y no es una herramienta de selección.

De cuatro colores a ocho tipos y a setenta y dos

Las distintas combinaciones de las cuatro energías dan lugar a los ocho tipos Insights® —Reformador, Impulsor, Motivador, Inspirador, Colaborador, Defensor, Coordinador y Observador—, que a su vez se subdividen en la Rueda Insights Discovery® de 72 tipos.

Los ocho tipos Insights Discovery®

Ese recorrido, tipo a tipo, está en Los 8 tipos de personalidad según Jung (1/2) y en su segunda parte.

Y para qué sirve el lunes

Para dos cosas, y la segunda es la que da rendimiento.

Conocer tu combinación. Es lo que devuelve el Perfil Personal Insights Discovery®: tu orden exacto de las cuatro energías, cómo te comunicas, cómo decides, tus puntos fuertes, tus posibles puntos ciegos y sugerencias de desarrollo. Con una precisión del 95 %, y con la fiabilidad y validez estadística acreditadas por la Universidad de Westminster.

Reconocer la de los demás y adaptarte. Identificar la energía dominante de la persona que tienes delante y ajustar cómo le hablas —el ritmo, el nivel de detalle, por dónde empiezas— es la habilidad más rentable de todo el modelo. Con Azul Mar, datos y tiempo. Con Rojo Fuego, la conclusión primero. Con Verde Tierra, la relación antes que la tarea. Con Amarillo Sol, espacio para intervenir.

Eso es lo que se entrena en la formación de introducción, y lo que después se lleva a liderazgo, equipos y ventas.

La formación de introducción Hablemos

Fuentes