Sensorial o Intuitivo

La tercera distinción de Jung: cómo percibes y procesas la información. Las siete distinciones, y por qué esta preferencia es la única que no tiene color.

Antes de decidir cualquier cosa hay un paso que casi nunca miramos: recoger la información. Y ahí las personas se dividen con una claridad que sorprende. Unas registran lo que hay delante. Otras registran lo que aquello sugiere. Esa es la tercera distinción de Jung, y es la que menos se nombra de las tres.

Un ejercicio de un minuto

Es el que uso en las sesiones y funciona siempre.

Se proyecta una fotografía cualquiera —un parque, un día soleado, unos pies con zapatillas asomando en primer plano— y se pide una sola cosa: escribe lo que quieras sobre esta imagen, durante un minuto. Sin más reglas.

Cuando después se leen los textos en voz alta, aparecen dos clases de escrito.

Unos describen lo que se ve. «Es una foto, probablemente hecha por la propia persona. Se ven sus pies con unas zapatillas. Hace sol, hay algunas nubes. Es un parque, hay árboles y la hierba está seca.»

Otros describen lo que la imagen sugiere. «Yo antes me tumbaba en un parque después de una caminata larga. Me gusta ese momento, es bueno para pensar. Últimamente no me tomo ese tiempo, y quizá debería.»

Misma imagen, mismo minuto, dos formas de percibir. Quien prefiere la sensación escribe sobre los hechos concretos, lo que está físicamente ahí. Quien prefiere la intuición escribe sobre lo que aquello significa, las ideas y las posibilidades que dispara.

Ninguno de los dos textos está mal. Y a nadie se le ocurre pensar que el otro grupo no ha entendido el ejercicio hasta que lo oye leer.

De dónde sale la distinción

Sensación e intuición forman parte de la teoría de las preferencias psicológicas de Jung, expuesta en Tipos psicológicos (1921), junto a introversión o extroversión y pensamiento o sentimiento.

Jung distingue primero una actitud —introvertida o extravertida— y después cuatro funciones psicológicas en dos pares:

El tipo sensorial percibe a través de los cinco sentidos. Está orientado a lo específico, lo real, lo que es.

El tipo intuitivo percibe a través de un «sexto sentido», la intuición. Está orientado a lo general, lo posible, lo que puede ser.

Que Jung llame irracional a este par despista, y conviene decirlo cada vez: no significa insensato. Significa anterior a la razón. Percibimos antes de juzgar, y por eso esta función no aplica ningún criterio: recoge.

Las siete distinciones

Así presento este par en mis programas de Insights Discovery®. Como los otros dos, va por pares opuestos:

Sensorial Intuitivo
Específico Global
Práctico Conceptual
Precisión Inspiración
Concreto Abstracto
Detallista Generalista
Paso a paso Indirecto
Centrado en la realidad «aquí y ahora» Centrado en la imaginación y el potencial futuro

Si tu preferencia es sensorial, es probable que prefieras concentrarte en la tarea que tienes delante sin tener que estar pendiente de lo que viene después. Y puede que prefieras estar haciéndolo a estar pensándolo.

Si tu preferencia es intuitiva, es probable que te interese más lo que el futuro pueda traer que lo que está pasando ahora mismo. Y puede que te cueste quedarte en el detalle cuando ya has visto a dónde lleva el asunto.

La única preferencia que no tiene color

Aquí está la particularidad de esta distinción, y es la razón por la que aparece la última.

Las otras dos —actitud y función racional— son los dos ejes con los que se construyen las cuatro energías cromáticas. La sensación y la intuición, en cambio, se combinan con cualquiera de las cuatro energías. No hay un color sensorial ni un color intuitivo.

Eso significa que dos personas con la misma energía dominante pueden recoger la información de maneras opuestas. Y explica por qué a veces dos perfiles que se parecen mucho en la superficie no se entienden en cuanto se ponen a preparar algo juntos.

Dónde se ve esta preferencia con detalle es en la segunda mitad de los ocho tipos de Jung, que trato en Los 8 tipos de personalidad según Jung (2/2).

Es una preferencia, no una definición

Conviene insistir, porque este par también se convierte en etiqueta con facilidad.

No eres una persona sensorial o intuitiva. Percibes y procesas la información con los cinco sentidos y también con el sexto. Puedes pensar en lo real y en lo posible, en lo que es y en lo que puede ser. Lo que tienes es preferencia por una de las dos vías, muy marcada en algunas personas y apenas perceptible en otras.

Y esa preferencia arrastra otras muchas distinciones asociadas —detallista o generalista, concreto o abstracto— con repercusiones en tu día a día, en tus relaciones, en tus proyectos y en tu desarrollo. Lo de arriba es solo una muestra.

Si quieres saber dónde estás tú en los tres ejes y con qué intensidad, eso es lo que recoge el Perfil Personal Insights Discovery®.

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Fuentes